lunes, 23 de febrero de 2015

Yo soy cubana... y tú?



Hay muchísimas formas de definir a un cubano, por la cultura, por la idiosincracia, por ese corazón único que nos define y por la fuerza con la que nos imponemos ante las dificultades de la vida, por la manera en la que sabemos sonreír y contagiamos nuestra sonrisa, por la solidaridad innata. Por la belleza y el temple de nuestras mujeres, por la virilidad de nuestros hombres, por el calor humano y corporal que nos carateriza, pero más allá de todas las palabras hay parámetros que te definen como cubano y que vivas donde vivas, si naciste en esta tierra te definen como eterno hijo de la gerografía caribeña más hermosa que ojos humanos hayan visto.

Es por eso que esta entrada la quiero dedicar a las pequeñas cosas que nos definen como cubanos y no con otra nacionalidad. Hay otras tantas cosas que nos hacen ser quienes somos dentro y fuera de nuestras fronteras nacionales pero lo que si es cierto es que #Cuba es un gran país y que su grandeza reside en su gente. Orgullo de ser cubana es lo que siento, dentro y fuera de #Cuba, creo que eso no cambia.



  •  Alguna vez te han pegado con una chancleta.
  • Creciste teniéndole miedo al Hombre del Saco.
  • Otros te dicen que dejes de gritar cuando solo estás hablando.
  • Usas tu boca para apuntar a alguien.
  • Siempre llevas contigo una jabita de nylon y un periódico en el bolsillo.
  • Tu mamá te gritaba para que vinieras a comer, a pesar de que vivían en un apartamento de un cuarto.
  • Puedes bailar conga, son, merengue, guaracha o salsa sin música.
  • Usas manteca en vez de aceite de oliva y todavía no sabes porque tus nalgas crecen cada vez más.
  • Te montas a un carro para cinco pasajeros con siete personas dentro y todavía alguien grita “dale que caben más”‘
  • Siempre que tienes catarro tu mamá te embarra todo el pecho y la nariz de mentolito chino.
  • Guardas el café en polvo en una latica de harina lacteada o Nescafé.
  • Dejas los zapatos en el portal si limpiaron en la casa.
  • Alguna vez has orinado en los huequitos de las arañas pelúas o las cazaste con un hilito y un pedacito de jabón.
  • Alguna vez te han sobado para curarte el empacho.
  • Tuviste sexo bajo el agua en el Campismo Popular.
  • Te enganchas los chipojos en las orejas y le tuerces las cabezas a los grillos para que aleteen en círculos.
  • Vacilas a la mejor amiga de tu novia.
  • Tu mamá te prepara tu merienda para el viaje a pesar de que ya tienes 30 años.
  • Te mata la barra de guayaba con queso, las mariquitas de plátano y el guarapo de caña.
  • Si perdió algún cubano en el deporte, dices fue por culpa de los árbitros vendidos.
  • Alguna vez has hecho a mano un merengue con azúcar prieta para merendar.
  • Pones condones inflados como globos en las fiestas de cumpleaños.
  • Botas el primer trago del ron en saludo a los santos.
  • Pones el noticiero solo para ver estado del tiempo.
  • De las noticias increíbles dices: “Eso salió en internet”.
  • Tus abuelos guardan fotos de tus padres que no has visto.
  • Alguna vez has almorzado solo un pan con tortilla y un café con leche.
  • Si no tienes despertador amaneces con Radio Reloj puesto.
  • Le quitas la parrilla a tu bici para no montar a nadie y llevas a la jevita en el caballo.
  • Esperas que sea de día en el carnaval (muriéndote de sueño) para decir que amaneciste rumbeando.
  • Le echas saliva al gusano de la bicicleta cuando le echas aire para ver si tienes salideros.
  • Escupes cuando hay peste a animal muerto.
  • Tiraste chícharos con cerbatanas hechas de canuto de fruta bomba.
  • Revuelves el arroz con los frijoles y bañas las viandas con salsa.
  • Explotaste casquillos rellenos de cabecitas de fósforos en la ventana del vecino.
  • Enganchas los dedos Meñiques con tus amigos para que el perro no termine de hacer caca.
  • Te comiste la “guayaba” varias veces y no fuiste al colegio.
  • Si eres viejo duermes desnudo en pelotas.
  • Guardas el chicle en el refrigerador para usarlo mañana, o en la puntica de la bandeja para luego de almorzar.
  • Usas aspirinas en los zapatos o te orinas los pies para el mal olor en los mismos (alias cicote).
  • Alguna vez te has comido un gorrión asado.
  • Piensas que las vacas le fajan al color rojo.
  • Te da pena, yendo con la novia nueva, ver a un perro montando a una perra.
  • Te pegas del pomo de agua al llegar a la casa teniendo los vasos cerquita.
  • Tu hijo no come una cosa y en casa del vecino dice y hace lo contrario.
  • Tiras besos rápidos y corticos para que tu perro le faje al socio.
  • Le echas una cerveza al fricasé de carnero.
  • Tus abuelos te confunden por teléfono y te nombran como algún tío tuyo.
  • Alguna vez se te ha reventado la chancleta metedeos y le has puesto un clavito.
  • Un montón veces has comido pan con aceite (la mayoría de las veces mojando el pan en el sartén de mamá).
  • Comiste coquitos de palmitas de jardín.
  • Llevaste una jabita de merienda en la primaria.
  • Le metes un trompá al que te toque el trasero.
  • Te has quedado dormido varias veces en la 2da película del sábado.
  • Cuando te caías o te golpeabas cuando pequeño te decían: “Eso no es ná, eso es pa crecer”.
  • Jugaste con pistolitas hechas con plástico de paleticas de helados.
  • Forraste tus libros y libretas con nylon.
  • Jugaste a las “chapinas” construidas con chapas aplastadas o cuchillas de afeitar.
  • Limpiaste anillos y cadenas con pasta de diente y un algodón.
  • Brindas una colaíta de café en vez de vino o whisky.
  • Tuviste una pistola de chícharos hecha con un dedo de guante de goma y un tubito de conduley.
  • Montaste chivichana y jugaste a “Arriba-Quenque”.
  • Compraste juguetes y ropas por cupones.
  • Desayunaste alguna vez té y plátano burro hervido.
  • Hiciste pegolín de poliespuma con gasolina.
  • Coleccionaste cajas de jabones, chicles y alimentos organizados en libros de colorear.
  • Te tiras un peo y le echas la culpa a otro.
  • Fuiste a una tribuna abierta.
  • Le cortaste las patas al jeans para hacerte un short.
  • Le guiñaste un ojo a una tiñosa para curarte un orzuelo.
  • Comiste escarcha del refrigerador.
  • Jugaste con una llanta vieja y un alambrón torcido.
  • Clasificas los aguacates en sebosos o aguachosos.
  • Has desayunado pan con café.
  • Identificas los inspectores por colores: los amarillos, los azules, los verdes.
  • A los que están pasando el servicio militar le gritas “podríoooos”.
  • Te ha dado la “punzada del guajiro” tomando agua fría.
  • Te gustan más las novelas brasileñas que las cubanas.
  • Le muerdes el fondo a la barquilla de helado y lo chupas por ahí un poquito para que no se te chorree por arriba.
  • Te pusieron un tabaquito de papel mientras dormías en la guagua que venías de la playa.
  • Tienes la marca de una vacuna en uno de tus hombros.
  • Le dices “tía” a las auxiliares de limpiezas y a las cocineras.
  • Te pusiste alguna vez una ramita de albahaca en las orejas para espantar las guasasas.
  • Tu madre te echó alcohol en la cabeza y la cubrió con una pañoleta para matarte los piojos.
  • Cuando el televisor perdía la señal siempre decías: “Eso es de allá”.
  • Te hicistes tatoos con alcohol y el naylon de los detergentes y jabones.
  • Montaste chivichana y siempre estuviste fajao con los vecinos los domingos por el ruido.
  • Fuiste a un trabajo voluntario un domingo.
  • Dormiste en el portal de tu casa por el apagón.
  • Tuvistes tirapiedras hechos con ligas de suero.
  • Hiciste una colección en tu libreta con cajitas de chicles, jabones, galleticas dulces.
  • Hiciste o firmaste un “autográfo” en la secundaria.
  • Cuando jugabas a las bolas pagabas con papel de cigarro coleccionado.
  • Cuando tenías un yeso puesto, la familia y tus amigos te lo firmaban de recuerdo.
  • Pusiste un pañuelo en el cuello de tu camisa para no ensuciarla y poder usarla mañana también.
  • Tomaste agua de lluvia del primer aguacero de mayo para evitar empachos.
  • Viraste un cocuyo al revés para contar los saltos que daba y que te dijera cuántas novias ibas a tener en el futuro.
  • Tomaste mermelada de guayaba con leche antes de dormir.
  • Quitaste el fango de tus zapatos con un pedazo de machete que había claveteado al lado de la puerta de tu casa.
  • Fuiste a una letrina donde había una gallina echá en el fondo y el piso era de tablas.
  • Pisaste una caca de perro, subiste a una guagua, la gente decía: “alguien se cortó…” y rezaste porque no fueras tú.
  • Intentaste darle la mano a un socio en la calle,  no te vio y te quedaste con la mano estirada.
  • Estornudaste haciendo refresco de polvito.
  • Te cayó atrás una trulla de perros cuando ibas en bicicleta.
  • Tienes una media sin pareja en tu gaveta, que es de las más lindas.
  • Amarraste una tirita roja a tu perrito para el mal de ojo.

1 comentario:

  1. Buen post, no coincido en todas, me faltan los de los huequitos de las arañas o lo del Campismo, entre muchas otras. Ya estoy anotando para la lista de cosas por hacer, jejejej. Un beso.

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